La entidad se creó, de hecho, para apoyar la actividad de CIF por la relación que mantenían los miembros de ambas entidades: antiguos alumnos del sacerdote jesuíta fundador del CIF, Padre Antonio Gómez.
En sus estatutos recoge como fin principal "la captación y canalización de fondos para financiar programas sociales de cooperación para los pueblos en vías de desarrollo, con especial destino a Guatemala (capítulo I. Artículo 3.)".
Todos los esfuerzos de sus miembros se dirigen a la consecución de este objetivo.